Los 30

Introducción: Es terrible

Crecer tiene cosas buenas, pero el tiempo no pide permiso.

Lo bueno de crecer es la experiencia. ¿Quién no quiere saber más? Ser más sabio, más equilibrado, claramente, eso es buenísimo.

Pero entonces, ¿Por qué me molesta el paso del tiempo? ¿Qué hay de malo en ese eterno reloj que solo sabe avanzar para adelante?

Esta es una reflexión para dejar marcada en la posteridad. Para que mi futuro Daniel entienda mi pasado, se ría y diga, “que boludo que era jaja”. Y que, aun así, me agradezca haberme detenido a pensarlo.

Porque parte de crecer es mirar para atrás, arrepentirse de lo que hiciste y creer que lo podrías haber hecho mejor. Pero bueno, también eso existe gracias la falacia del diario del lunes.

Reloj retrocediendo.

Capítulo 10: ¿Cuándo tome conciencia del tiempo?

La tiranía del tiempo.

Tengo dos recuerdos claros de mi infancia.

El primero es a los cinco años, cuando entendí que expresiones como “el año que viene” o “dentro de seis meses” son relativas al momento en el que uno está. En principio, el año que viene suena más lejano que dentro de seis meses. Pero si estás en septiembre, el año que viene está más cerca que esos seis meses. Para un nene de cinco años entender que el lenguaje también se mueve con el tiempo es un golpe muy fuerte. Es por esto también, que el chiste del primero de enero de decir que la última vez que me bañé fue el año pasado es tan gracioso, porque juega con esta lógica del idioma y la expresión del tiempo.

El segundo recuerdo es a los ocho años. Yo jugaba horas al Age of Empires y al SimCity 3000. El tiempo no existía, no había límites. Hasta que un día apareció uno: solo podía jugar una hora en la computadora. Una hora exacta. Empecé a jugar a las 20:30. Jugaba, miraba el reloj. Seguía jugando, volvía a mirarlo. Y cuando se hicieron las 21:30 sentí que el tiempo había pasado volando y que no había podido hacer nada, absolutamente nada. Ahí entendí algo clave: qué poco sentido tiene jugar una sola hora si no podés hacer nada. ¿Quién querría eso?

Así comprendí la tiranía del tiempo.

Sim City 3000

Capítulo 20: La vida pasa rápido.

Mi peor enemigo.

Pero ¿Rápido respecto a qué?

Si ponemos contexto, la generación de los 90 y principios de los 2000 tiene proyectada una esperanza de vida de 100 años. Por ende, a los 30 ya pasó aproximadamente un tercio de la vida.

A mí se me paso rapidísimo, principalmente en función de las ambiciones que tengo. Muchos de los deseos y sueños de cuando era chico hoy parecen inalcanzables o, al menos, muy lejanos. Pero es porque para llegar a ellos necesito dinero y/o conocimientos. Y esas son cosas que, mal que mal, se pueden conseguir. El problema es el tiempo. No tenemos tanto, y no existe manera de fabricarlo.

Porque en el infinito todo es alcanzable, pero la realidad es que nunca se llega al infinito. Mi límite, como el de casi todos, ronda los cien años. Encima de esos años hay que dormir ocho horas por día y dedicar otro tiempo a la salud física para llegar bien. Por lo tanto, el margen real es mucho más chico de lo que parece.

Pero si me di cuenta que la vida es lo suficientemente larga como para tomar riesgos, equivocarse, corregir y volver a empezar. Aunque los procesos sean lentos, siempre se puede virar el rumbo y perseguir esos sueños, acercándose lo máximo posible a ellos.

Es obvio que, si tu sueño es salir campeón de la Libertadores con Boca, es difícil. Más todavía si empezás a jugar al fútbol a los 30. Pero no es alocado participar del torneo local de tu ciudad patagónica, salir último en la tabla y disfrutarlo como si estuvieras jugando la final.
Porque los sueños no se tratan del logro, sino de la experiencia de lo vivido: de atravesar las etapas, de sufrirlas, de detestarlas y amarlas al mismo tiempo.

DILLOM ft. Andrés Calamaro - Mi peor enemigo.

Capítulo 30: Ojalá te toque vivir tiempos interesantes.

Una maldición china.

Una de las razones por las que quiero vivir mucho tiempo, es porque quiero ver en qué termina el mundo. Los niveles de incertidumbre que vivimos hoy son magníficos. Pecaria si dijera que este es el momento más interesante de la historia de la humanidad, porque estoy bastante seguro de que lo que viene será todavía más interesante. Y me gustaría estar vivo para eso: para observarlo, analizarlo y, sobre todo, nunca terminar de entenderlo.

Pero conviene no olvidar que la frase es una maldición.
Ser espectador de los grandes cambios es obvio que es fascinante. Pero, vivirlos es otra cosa. La maldición no te permite mirar desde afuera, nos obliga a atravesarlos. Y atravesarlos implica sufrirlos. Cuanto más interesantes sean los tiempos, más alto es el precio.

Por eso el deseo es tramposo. No pide una vida intensa ni de película, pide una vida expuesta donde te la jugas. Una vida donde la estabilidad de alguna manera es un lujo y la incertidumbre termina siendo la regla. Es donde la historia avanza y nosotros no tenemos más opción que avanzar con ella.

Imagen de ChatGPT.

Conclusión: Los 30

Y un día llegaron.

Las vueltas de la vida son muy locas. Así es: inevitable. Mirás para atrás y recordás, mirás para adelante e imaginás. Pero la diferencia (de la que no estoy seguro) es que el tiempo es una variable concreta. Ya no es abstracta como cuando jugaba tardes enteras al SimCity 3000 sin límite. Que no importa que pase rápido, sino que lo disfrutes realmente sin pensar en eso y que no es una perdida de tiempo arriesgarse y que salga mal porque de ahí sale la esencia de lo interesante. El tiempo está ahí y no juega ni a tu favor ni en tu contra: solo avanza.

Los 30 me revelaron los límites, las prioridades y las elecciones. Me mostraron que los ideales, en su forma pura, son inalcanzables, pero que mucho de ese ideal sí se puede lograr. Que los sueños cambian de forma y que la vida no se mide en logros, sino en la intensidad con la que uno la atraviesa: con errores, con desvíos que no te llevan a ninguna parte, pero que aun así hay que vivirlos porque valen la pena.

Espero leas esto Daniel de los 40/50 y espero estar haciendo lo mejor para vos. Que entendí que no puedo frenar el tiempo, pero que lo puedo usar Y que, aun sabiendo que los tiempos interesantes se pagan caros, elegí vivirlos igual. Espero te sirva y si no tenes medio siglo para cambiarlo.

Saludos desde los 30 :)

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